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Un paseo entre hadas.
 
(Flora de Benás)

         

Desde tiempos remotos, nuestros ancestros creían en pequeños seres sobrenaturales con poderes mágicos a los que llamaron Hadas, perdurando dichas tradiciones hasta nuestros días.

En Aragón se las llamaron Fades y es un ser femenino de gran poder, relacionada con los bosques, el agua y las cuevas. Según las zonas también se las llamó: Moras, Donas d'Aigua o Lavanderas.

Durante mis paseos por Benasque me gusta pensar en que estos diminutos seres antes de ser descubiertos corren a ocultarse y se transforman en  árboles o plantas.  Las hay fuertes y vigorosas que dan vida a los bosques, otras mucho más coquetas se transforman en las más variadas y coloridas flores. Muchas son alegres e inquietas y no dejan de bailar a la menor brisa, otras disfrutan bañándose en las frías aguas de los ibones y arroyos del Pirineo.

Las hay tímidas que se esconden en la umbría de los bosques, también las hay que disfrazan su peligro detrás de una gran belleza, algunas para ocultarse ascienden a los riscos de las más altas cimas o se aferran a las deslizantes gleras, las hay que muestran su genio enseñando sus espinas, y están las más bonachonas que viven para ser pasto para el ganado.

Pero todas ellas tienen algo en común,  no se dejan fotografiar con facilidad.  Hay días que cuando las encuentras no están de humor y no permiten que les robes su alma. Tienes que insistir hasta que dan su conformidad y ese día posan esplendorosas.

¿Crees en las hadas?  Confío en que sí y deseo que en este paseo que te invito a dar por la flora pirenaica aragonesa te acompañen y con un poco de suerte las puedas ver.

Manuel Bernal

 

Textos y fotografías correspoden a la exposición realizada en Otoño-2007 en Zaragoza, y que desde entonces ha recorridos diversas localidades de Huesca y Zaragoza.

Para pasar a la siguiente diapositiva pulsar en su número.


 

Erythronium dens-canis
(La Besurta)

         

El invierno nos ha dejado y la nieve va fundiéndose, comenzamos nuestro paseo con las más tempranas  en florecer.

Encontraremos el diente de perro en muy escasas y separadas zonas pirenaicas, siendo muy fácil el localizarlos en Benasque donde tapiza densamente los claros de bosques y pastos supraforestales. Marca perfectamente como va subiendo la primavera desde el  Hospital hasta el  Coll del Toro.

Flor solitaria  y llamativa que va del rosa al violeta, durante los primeros días cuelga cerrada y conforme va madurando se arquea curvando sus tépalos que dejan ver sus curiosos estambres de color negruzco. Su nombre se refiere a la forma y color marfileño de su raíz que se asemeja al diente de un perro.


Soldanella alpina subsp. alpina
(Valle de Lliterola)





Aparentemente frágiles, todas las primaveras después de vencer al duro invierno van salpicando los prados unas pequeñas campanillas de entre seis a doce centímetros. 

Si nos acercamos veremos unas flores lilas con los lóbulos fimbriados, apartando un poco la festuca seca encontraremos las hojas redondeadas que dan nombre a la Soldanella alpina, pues proviene de “solidus”, moneda de oro (sueldo) a la que se asemejan las hojas.

No es difícil de localizar si buscamos en los prados subalpinos o alpinos donde la nieve perdure.

Manuel Bernal

Pulsatilla vernalis    
(
Valle de l’Escaleta)

         

Para encontrar la flor del viento deberemos adentrarnos  en Agualluts en una época donde no nos importe el pisar algo de nieve ya que gusta de terrenos de alta montaña, crestones venteados y fuertemente innivados.  Crece en pequeños grupos, no siendo raro el encontrar pies aislados.

Como todas las plantas que florecen al fundirse la nieve, Pulsatilla vernalis es de talla escasa, de hasta unos veinte centímetros, con las hojas profundamente divididas y muy pilosas.

Grandes flores de unos cinco centímetros de diámetro, color blanco en el interior y la cara exterior de un violeta-rojizo. Característicos son sus persistentes y numerosos aquenios plumosos que se mueven a la más suave brisa, a ello debe su nombre.


Saxífraga oppositifolia subsp. oppositifolia

(Forau de Aigualluts)
A primeros de mayo, todavía con nieve en el Forau, colorea de púrpura las fisuras y rellanos rocosos, indiferente al tipo de sustrato.  Avanzado el verano florece cerca de la cumbre del Aneto ya que es una de las cinco especies que podemos encontrar en el Paso de Mahoma.

El nombre genérico le viene de  “saxum” (peñasco) y “frango” (romper) por la particularidad de anclarse a cualquier resquicio en la roca, el específico se refiere a la disposición de las hojas, opuestas tanto en los tallos estériles como en los floríferos.

Manuel Bernal.

Androsace laggeri
(
Ibón de Barrancs)

         

Barrancs baja mayenco, por encima de la tasca, seca en estas fechas, aparecen unas pequeñas florecillas de colora rosa que apenas levantan cinco centímetros de unos densos pulvínulos.  Se trata de un endemismo del Pirineo central franco-español, Androsace laggeri.

Hay diversidad de opiniones sobre el significado de Androsace. Linneo sostiene que proviene de “andros” hombre y “sakos” escudo, por la forma de las hojas de otra androsácea (A. máxima). 

El nombre especifico está dedicado a Franz Joseph Lagger, botánico suizo.


Primula integrifolia

(
Barranco de Paderna)





Los días van alargando y las prímulas ya gustan de terrenos menos soleados, por mayo aparece otra pequeña que apenas alcanza los cinco centímetros con hojas basales de borde entero como bien señala su apellido.

Flor de gran tamaño de color rosa-lila con la garganta blanquecina.  La encontraremos en todo el Pirineo en pequeñas grupos, indiferente al tipo de terreno siempre que sea sombrío o donde la nieve perdure.

Manuel Bernal

Gagea lutea
(
Refugio de Pastores. Pllan d’Estan)

         

Antes de que suban el ganado al puerto, las majadas y pastos supraforestales se llenan de una alfombra amarilla.  Las gageas han comenzado  a florecer.

La más abundante es la Gagea fragifera que tiene las hojas fistulosas, con algo más de atención podemos localizar en pequeños grupos o mayormente en pies aislados a la Gagea lutea que la distinguiremos por su única hoja basal de poco más de un centímetro de ancho.

Planta de entre tres y veinte centímetros con flores amarillas (de aquí el nombre específico) teñidas de verde en el exterior. El nombre genérico se le dedicó al botánico ingles Thomas Gage.


Narcissus poeticus
(Benasque)





Elegantes y distinguidos los narcisos y entre ellos el narciso de los poetas, o también nombrado como Flor de Lis, es el que siempre viste de gala.

Igual que ocurre con las gageas, estos narcisos deben florecer antes de que sean pasto del ganado.  Raro en los Pirineos, abunda en  Benasque, a mediados de mayo no deberemos alejarnos mucho de su casco urbano para localizarlos en herbazales y prados de siega.

Flor solitaria que destaca por la blancura de sus tépalos, con una corona amarilla ribeteada en rojo. El nombre genérico viene de “narce” que en griego significa aturdimiento, y es el efecto que produce la ingesta de los narcisos.

Manuel Bernal

Caltha palustris
(
Pllan d’es Capellans. Valle de Remuñe)

         

Desde lejos esta ranunculácea nos indica los cursos de agua, parece como si fuera pintando de amarillo su serpenteante cauce. En la antigüedad se llamaba “Caltha” a las caléndulas y el específico “palustre” indica que crece en ambientes pantanosos o cenagosos.

Alcanza hasta los cuarenta centímetros de altura, con grandes hojas acorazonadas de color verde oscuro, destacando sus grandes flores amarillas que en tiempos se utilizaron como sustituto del azafrán.

Deberemos tomar ejemplo del ganado que las evita por su toxicidad como a todas las especies de esta familia.


Saxífraga media

(
Ermita de la Virgen de las Nieves. La Renclusa)



Hermoso endemismo pirenaico que tiene los pétalos rosados-rojizos más cortos que los sépalos, cespitosa con las hojas basales formando numerosas rosetas verde-oscuras con incrustaciones calcáreas. Puede alcanzar los quince centímetros, creciendo en pies aislados.  Para localizarla en el pirineo aragonés deberemos pasear por el Parque Natural de Posets-Maladeta.

De las primeras saxífragas en florecer, gusta de roquedos calcáreos soleados, decorando también la entrada a la Ermita.  En junio ya se pueden contemplar estos penachos rojizos que destacan sobre el ocre de la roca, ancladas con fuerza a ella en cualquier fisura.

Manuel Bernal.

Globularia repens
(Ibones de Alba)


Junio finaliza, el calor aprieta y se nota.  Para encontrarla en estas fechas deberemos subir un poco y buscarla en grietas, rellanos o crestones venteados, indiferente al sustrato. Gran colonizadora, mediante sus estolones puede cubrir una gran extensión pegada al terreno, a ello debe su nombre específico “repens”.

De hojas pequeñas y puntiagudas, pegadas a la roca, apenas llevantan sus capítulos solitarios de un color azulado y sobre un corto escapo, de forma globosa que dan nombre al este género.

Sisymbrium austriacum subsp.  chrysanthum

(Peña Blanca)


Nuestros pasos nos llevan por este afloramiento calcáreo, cerca de las ruinas de Casa Cabellut encontraremos a esta crucífera de flores amarillas, que ha sabido buscarse las mejores vistas de las Maladetas.

De amplia distribución va siguiendo los pasos del ganado, en las proximidades de Benasque gusta de las orlas de los bosques, mientras que al subir en altitud busca las majadas soleadas.

Manuel Bernal.




Neottia nidus-avis
(Valle de Estós)

         
Ya ha llegado el verano y nos apetece algo de sombra, queremos encontrar Neottia nidus-avis.  Para ello deberemos buscar en un bosque donde la luz apenas sea capaz de atravesar las copas de los pinos, allí estará nuestra extraña hada.

Muchas veces pasa desapercibida dada la umbría donde suelen crecer y su mimetismo más absoluto con el entorno. Alcanza los treinta centímetros de altura, siendo tallo y flores de un color marrón-amarillo.

Debe su nombre a la maraña que presentan sus raíces y que asemeja a un pequeño nido de ave. De nutrición saprofita, se alimenta de la descomposición de hojas y materiales de los bosques. Casi sin función clorofílica, no obstante las que crecen en las orlas de bosque  son capaces de producir pequeñas cantidades de clorofila.

Hugueninia tanacetifolia subsp. suffruticosa

(Llanos del Hospital)



Esta especie está incluida en el Catalógo de Especies Amenazadas de Aragón y si la queremos ver tendremos que venir a Benasque, en concreto a los Llanos del Hospital, único punto donde crece en Aragón.

Se trata de una crucífera de gran talla, llegando a un metro de altura, inflorescencias en panícula corimbosa y de color amarillo, hojas pinnatisectas grisáceas por el envés.  Gusta de suelos frescos y nitrogenados.  Las hojas trituradas se emplean en cosmética como mascarillas reparadoras.

El género está dedicado a Auguste Huguenin, recolector de plantas de Saboya y el nombre específico se debe al parecido de sus hojas con el Tanacetum vulgare, especie que se ha cultivado por sus usos medicinales, entre otros como purgante.

Manuel Bernal.

Dryas octopetala
(La Renclusa)



Entre las rocas calcáreas encontraremos estas hermosas flores, desproporcionadas en su tamaño respecto a la pequeña mata almohadillada que forman sus tallos rastreros.

Debe su nombre genérico a “Dryas”, ninfa de los árboles, principalmente encinas o robles. Tal vez porque sus hojas, de menor tamaño, se asemejan a las del roble.  El específico hace referencia a los ocho pétalos de color blanco, número infrecuente entre las rosáceas, familia a la que pertenece.

Aguanta perfectamente el frío y gusta de crestones venteados o pastos pedregosos donde la nieve se funda pronto.

Gymnademia conopsea

(Sierra de Chía)



Hemos entrado en pleno verano y las plantas buscan el frescor de la umbría o crecen en terrenos a mayor altitud. Esta orquídea se encuentra repartida por todo el pirineo aragonés, con facilidad la veremos cerca del Puerto de Sahún.

Gusta de terrenos soleados y algo húmedos. De color rosado, raramente blanco, la inflorescencia densa y cilíndrica, cuyas flores tienen el labelo trilobulado más ancho que largo y con un prominente espolón.

Planta esbelta que incluso puede llegar a medir los cincuenta centímetros de altura. Desprende un aroma agradable y dulzón, intensificándose dicho aroma al atardecer. Debe su nombre genérico a “gymn” desnudo y “aden” glándula, y el específico a “conops” en forma de mosca.

Manuel Bernal.

Sedum dasyphyllum subsp. dasyphyllum
(Benasque)


En cualquier época, y más si el calor aprieta, Benasque nos invita a dar un paseo por sus calles  y plazas. Entre sus muros y piedras iremos descubriendo cantidad de especies que han encontrado aquí su acomodo, el más común es este Sedun con sus llamativas flores colgantes.

Sedum” significa en latín sentado y se debe a la forma que tienen de adherirse a la roca y “dasyphyllum” hoja peluda. Se trata de una planta crasa que guarda agua en sus hojas, de flores blancas o violáceas en forma de estrella, arraiga con facilidad ya que basta simplemente el contacto de sus esquejes con tierra húmeda para que crezca.


Digitalis purpurea subsp. purpurea
(
Pllan de Senarta)



         

La dedalera es una planta bienal que puede alcanzar el metro y medio de altura, durante el primer año crecen las hojas basales siendo durante el segundo cuando florece.

Se hace notar con unas llamativas flores púrpuras de más de cinco centímetros que esconden su peligrosidad ya que la ingesta en altas dosis de cualquier parte de la planta puede ser mortal. Ha sido utilizada para tratar trastornos cardíacos.

La podemos encontrar con mayor frecuencia en el pirineo occidental, formando pequeñas poblaciones en claros de bosques de hayas o pinos, apareciendo a mayor altitud en praderas húmedas o terrenos rocosos.

Si la localizas, ¡por favor!, no la arranques ni la estropees ya que solo es peligrosa si te la comes, nunca por mirarla.

Manuel Bernal

Anemone narcissiflora
(
Collado de Basibé)


Nuestro paseo nos lleva desde L’Ampriu hasta el Collado de Basibé.  Todo un espectáculo el ver las laderas del Pico Cibollés cubiertas de una alfombra verde salpicadas  unas veces de blanco, otras de amarillo.

Sus flores blancas, color que la distingue del resto de las ranunculáceas, son movidas a la menor brisa. A ello debe su nombre genérico, ya que deriva de “anemone” flores fácilmente movidas por el viento.  El específico señala la similitud de su umbela con la de los narcisos.

Otra especie que nos acompaña en nuestro paseo es Adonis pyreniaca. Vistosas flores amarillas, cuyo nombre genérico deriva de “Adonis” joven muerto por un jabalí que la diosa Afrodita convirtió en esta flor.


Phyteuma spicatum
(
Cascadas des Aigüespases)



         

Julio ha llegado caluroso y siempre nos quedan las Cascadas de Aigüespases, no es necesario el llegar al pie de las mismas para sentirlas.  Frondosos megaforbios delimitan el curso del agua, entre los que sobresalen estas espigas azules, en unos días las umbelíferas serán las dueñas de este rincón.

Tallo único y robusto que puede alcanzar el metro de altura. Inflorescencia que puede alcanzar los veinte centímetros, con forma de espiga y a ello debe su nombre específico. El genérico fue establecido por Linneo y señala que está relacionado con la palabra griega “phýteuma” lo que está plantado.

Manuel Bernal

Narthecium ossifragum
(
Barranco de Gorgutes)


Bella y rara liliácea que escasamente pasa del medio palmo de altura floreciendo durante los meses de junio y julio. Para encontrarla deberemos adentrarnos en las cabeceras de los valles de Benasque.

Curiosos son sus estambres y anteras, y si no quieres salir empapado deberás tener cuidado donde has pisado ya que crecen en turberas y terrenos encharcados.

En latín narthecium significa “cajita para guardar ünguentos” y ossifragun  “romper huesos” ya que se creía que al ganado que comía de esta planta se le fracturaban los huesos.


Gentiana lutea
(
Cabaña de Sta. Ana. Valle de Estós)





La Genciana amarilla se cultiva en parte de Europa por sus numerosos usos medicinales. Debe su nombre al rey Gentius, rey de Iliria cuyo pueblo la utilizaba para bajar la fiebre. Otros usos son para aumentar las defensas del organismo, como loción capilar o su raíz fermentada sirve como base para fabricar licores. Ha sufrido una fuerte regresión debido a su recolección.

Planta robusta, con un grueso rizoma amargo. Grandes hojas de color glauco y nervios muy marcados, numerosas flores amarillas que se agrupan en verticilos.

La localizaremos en claros de bosque y pastos silíceos húmedos, no será muy difícil el dar con ella ya que su porte elevado la delata. Escasa la subespecie típica en el Pirineo, siendo más frecuente allí y en el Prepirineo la subespecie montserratii, especie catalogada como de interés especial en Aragón.

Manuel Bernal

Lilium pyrenaicum
(
Bosque de Paderna)

         

La azucena del pirineo o también llamada Flor de Lis, destaca allá donde la encontremos, de porte altivo parece decirnos “aquí estoy” y a ninguno nos deja indiferentes.

Escasa, crece en pies aislados dispersa por todo el Pirineo, en herbazales, claros de bosque y cuando alcanza los dos mil metros la encontraremos en rellanos de roquedos. Con más facilidad la podemos disfrutar en el recorrido del Sendero Botánico de la Conca Moral.

Todo su largo tallo (de hasta un metro de altura) está rodeado de numerosas y finas hojas, en lo alto coronándolo encontramos unas espectaculares flores con los tépalos amarillos recurvados  que se asemejan a un turbante.


Rhododendron ferrugineum
(
Pleta de Llosas. Valle de Vallibierna)





Bella azalea de montaña que gusta de terrenos silíceos o muy decalcificados, en bosque de pino negro y abetal,  y que en invierno la cubra una importante capa de nieve que la resguarde de las heladas.

Arbusto enmarañado que conforme gana altura lo encontramos ya como individuos dispersos.  De llamativas flores rosas, a las que debe su nombre: “rhodon” rosado y “dendron” árbol (por la forma que adquieren algunos ejemplares). Si miras con atención cuando camines junto a la carretera de la Besurta podrás encontar algún ejemplar de flores blancas.  El nombre específico lo tiene por el aspecto de herrumbre que le dan los pelos en el envés de las hojas.

Empleada para combatir el reumatismo y para curar las heridas de los animales, a pesar de ser moderadamente tóxica tanto para unos como para los otros.

Conocida ya en la antigüedad, Jenofonte, hablando de la retirada de los persas – en el libro IV del anabasis- cuenta que muchos soldados se enveneraron por haber comido miel recogida de colmenas próximas a arbustos floridos que algunos identificaron como rododendros.

No es rara una segunda floración del rododendro en otoño que normalmente indica que la nieve se retrasará ese año.

Manuel Bernal

Scutellaria alpina subsp. alpina
(Puerto de la Picada)

         

Nuestro paseo va ganando altura,  si caminamos por cresteríos o gleras en alta montaña durante julio o agosto encontraremos Scutellaria alpina con frecuencia y más si son terrenos calcáreos.

Característicos son sus tallos cuadrados con la base leñosa. Inflorescencia en glomérulos con largas corolas bilabiadas teñidas de púrpura, destacando unas brácteas mayores que el cáliz en forma de escudilla, y que dan nombre al género: “scutella” copita.

      Sempervivum montanum subsp. montanum
       (
Valle de Lliterola)





Cuando el calor aprieta, en los rellanos y grietas de los roquedos silíceos, comienza a abrir la siempreviva.  Planta de olor resinoso, guarda reservas de agua en sus hojas. Toda ella pubescente incluidas las hojas basales que forman densos cojinetes, de las que salen un espigado tallo de tono rosado-violáceo al igual que los pétalos.

Debe su nombre a que en todo momento la vemos igual, aguanta tanto los  hielos como el sol más abrasador sin perder ese color verde, agarrándose a cualquier fisura de la roca para crecer.

Dado el espeso césped que forman las siemprevivas, se utilizaba otra especie (Sempervivum tectorum) para consolidar los tejados de tierra ya que pensaban que este manto natural protegía las casas de los rayos, incluso en tiempos de Carlomagno se ordenó que todos los tejados de las casas de labor estuvieran cubiertos de siempreviva.

Manuel Bernal

Androsace ciliata
(Aneto)

La nieve va desapareciendo de las cumbres, únicamente permanece algún nevero y los glaciares.  La vida comienza a florecer entre los riscos, aparecen algunas prímulas como esta Androsace ciliata.  Este endemismo del Pirineo central forma densos cojines de flores rosas, sube mucho llegando a florecer en el Paso de Mahoma en el Aneto.

El nombre específico proviene de “ciliatus” que tiene pobladas o bellas cejas, mejor si lo dejamos en que tiene pequeños y cortos pelos en los bordes de las hojas.

A estas altitudes la vida es muy dura ya que debe soportar día tras otro constantes vientos y fuertes heladas. La aclimatación de la Androsace ciliata es perfecta, de pequeña talla, alcanza hasta unos seis centímetros, carnosas hojas que se agrupan en pulvínulos tendidos.


Saxifraga bryoides
(
Puerto de la Glera)


         

Segunda de las saxífragas del Paso de Mahoma, coloniza las crestas silíceas de casi todas las cimas de Benasque.

Forma tupidos céspedes, entre otros significados su nombre específico “bryon” hace refencia a los musgos (briófitos) que se asientan sobre piedras e “ide” con aspecto de.  Hojas ciliadas de un verde pálido, del que sobresalen unas flores de un color amarillo pálido con unas pequeñas manchas amarillas.


Manuel Bernal

Ranunculus glacialis
(Ibón Forau Tancau)


Se trata del ranúnculo que más alto sube en el Pirineo, como bien indica su nombre específico, proviene del latín “glacis”, hielo, el genérico proviene de “ranunculus”, ranita, por vivir frecuentemente las especies pertenecientes a este género  en terrenos húmedos.

Lo encontramos en crestones pedregosos, repisas de roquedos rezumantes o gleras que soporten una larga innivación sobre sustrato silíceo. Grandes flores blancas y venas de color púrpura, en ocasiones llega a colorear todos sus pétalos de púrpura. Sépalos con grandes pelos ferruginosos.

Saxifraga pubescens subsp. iratiana
(Puerto de Benasque)



El nombre específico de este endemismo pirenaico se refiere a la cantidad del denso indumento, formado por glándulas y pelos glandulíferos, que cubren tanto las hojas como los tallos floríferos. Flores blancas con venas rojas.  La subespecie hace referencia al bosque de Iratí en Navarra.

Indiferente al terreno, crece en los crestones venteados, repisas y grietas de roquedos.  La encontraremos guadando el paso entre Luchon y Benasque, aunque su altitud mayor en el Pirineo está cerca de la cumbre del Aneto.

Manuel Bernal.

  Iris latifolia
(
Ibones de Villamuerta)


         
El lirio del pirineo es el único que en esta zona pirenaica tiene bulbo en vez de rizoma, además de un tallo hueco. A principio del verano lo encontramos, en ocasiones formando verdaderos tapices azules, en praderas supraforestales soleadas, sin desdeñar terrenos pedregosos.

Con unos vistosos tépalos exteriores colgantes de color azul con el nervio central de color amarillo-naranja, los interiores erectos, “bien tiesos”, formando una especie de corona.  No es muy raro el localizar algún lirio de color blanco creciendo entre los azules. Género muy variable en el color a lo que alude su nombre “iris”.  El específico hace referencia al tipo de hoja, “latus” ancho, de ancha hoja.

Una vez cortados pierden con rapidez su belleza. Si algún día tenemos la tentación de cortar unos cuantos para traérnoslos a casa, deberemos pensar que con toda seguridad llegarán mustios además de que hemos impedido de su disfrute a los demás.

Aquilegia vulgaris
(Anciles)



Esta especie, muy común por todo el pirineo, se la conoce por numerosos nombres comunes como Aguileña, palometas o pendientes de la reina.   Le es indiferente el tipo de terreno donde crece, y le da igual que sea un pedregal, un herbazal, un claro forestal, una glera, un talud o un pasto siempre que sea fresco y húmedo.

Planta de hasta sesenta centímetros con una flor colgante muy característica, de color azul o muy raramente blanco, con pétalos que tienen un espolón ganchudo. A ello debe su nombre genérico, por la similitud de la forma que adoptan estos espolones con las garras de un águila “aquileja”.

Se cultivan en jardinería numerosas variedades de esta especie. Como toda ranunculácea es venenosa, habiendo perdido hoy en día su uso medicinal.

Manuel Bernal.
Jasione laevis subsp. laevis
(Pico de Salvaguardia)

Nuestros pasos nos llevan a recorrer en verano cervulanes y pastos de montaña en terrenos silíceos, vamos encontrando una especie de botones azules que sobresalen muy poco del prado. Debido a los estolones que tiene llegan a formar pequeños céspedes.

Por la forma de su capitulo no deberemos confundirla con una globularia ya que pertenece a las Campanuláceas.

El nombre genérico proviene de “iasine” nombre que le daban los griegos a las corregüelas, pero Linneo estableció este género con plantas que nada tenían que ver con estas plantas. El específico “laevis” significa liso o alisado, en este caso se refiere al tallo.


Senecio pyrenaicus
(Ibón de la Solana de Gorgutes)


El llegar a un ibón durante nuestros paseos siempre es una alegría. Nada mejor para describirlos que utilizar las palabras del Conde Russell “Verdes o azules por la mañana o por la tarde, como esmeraldas o zafiros, semejan al mediodía llanuras de diamantes, bajo las luces de un sol tropical”

Estos lagos de origen glaciar ocupan las cuencas circulares que han sido excavadas por los circos glaciares y que al retirarse el hielo se han llenado de agua.  Colonizando las gleras y pastos pedregosos que rodean a los ibones no es difícil de encontrar  Senecio pyrenaicus.

Debe su nombre genérico “senex”  que significa anciano, aludiendo al tono blanco o grisáceo en muchas de sus especies. No es este el caso de esta falsa árnica, ya que es glabra, con capítulos amarillos solitarios o en pequeñas inflorescencias en panícula. De mediano porte, alcanza poco más de medio metro, con hojas alargadas y borde aserrado, repartidas por casi todo el tallo.

Manuel Bernal

Carlina acaulis subsp. caulescens
(
Pllan d’Estan)



En el Pirineo todavía perdura la tradición de cortar este cardo de brujas o de puerto en otoño, ya que según cuentan colgándolo en las puertas de las casas y bordas espantaban los malos espíritus. Según una leyenda las brujas no podían entrar en las casas ya que se entretenían contando los pelillos de este cardo hasta que eran sorprendidas por el alba y tenían que regresar a sus guaridas.

La encontraremos en pastos supraforestales recorridos por el ganado. Las brácteas de esta planta tienen la particularidad de cerrarse o abrirse según la humedad del terreno.

Según cuenta una leyenda, Carlomagno utilizó esta planta para curar a un soldado del escorbuto, por ello le fue dedicada esta planta.  El nombre específico señala la ausencia de tallo en la subespecie típica,  los ejemplares del Pirineo corresponden a la subespecie caulescens “que entallan” al poseerlo aunque sea mínimamente.


Pinus uncinata
(Pllan d'Aigualluts)


         

Es el pino que sube a mayor altitud en todo el Pirineo. Perfectamente adaptado para soportar nevadas intensas sin que sus ramas se rompan por el peso de la nieve, antes se retuercen adoptando formas inverosímiles.  Benasque tiene el record de altitud en el Pirineo, pues  el botánico, JV Ferrández, encontró ejemplares a 2.830 metros muy cerca de la cumbre de las Tucas de Ixeia.

Excelente colonizador de terrenos pedregosos, rocosos e incluso lo veremos en las proximidades de terrenos encharcados.  A menor altitud ya forma densos bosques, no soportando períodos prolongados de sequía.

El nombre específico le viene de “uncinatus”, ganchudo, por la uña revuelta de las escamas de sus piñas. Las hojas aciculares son de un color verde-oscuro que le dan un aspecto característico, de ahí su nombre común de pino negro.

Nuestro paseo ha finalizado por hoy. No sé si alguna de estas traviesas hadas  se habrá dejado ver, si no las has visto lo mejor es que las busques paseando por su reino,  Benasque. 

Estoy seguro de que si miras con atención y con mucho respeto se dejarán ver.  Gracias por tu compañía.

Manuel Bernal

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