Una semana, siete flores

La primavera ha llegado, al menos en la Depresión del Ebro, todavía tardará un poco en llegar al Pirineo.  Y para celebrarlo se me ha ocurrido la peregrina idea de ir subiendo al blog una planta diaria, como un calendario. Con vuestro permiso y con la finalidad de organizarme mejor iré subiendo árboles, arbustos y plantas que crecen en Aragón, especialmente en la Depresión del Ebro y Pirineo, con periodicidad semanal.


Lactuca serriola

Los datos científicos están basados en el Atlas de la Flora de Aragón del Instituto Pirenaico de Ecología, en los diferentes tomos de la Flora Ibérica,  (proyecto nacido en 1980 impulsado y coordinado por D. Santiago Castroviejo Bolívar, recientemente fallecido) y del blog que mantenemos tres compañeros “Flora de Aragón”, las referencias etimológicas están basadas en  las referencias de Flora Ibérica.

 

Entramos en Abril, mes en que comienzan a florecer narcisos y orquídeas. Todas las especies tienen su hermosura, pero no me negarás que a ti también te hechizan las flores de estos dos géneros. Quedan las azucenas (Lilium) que florecerán a comienzos del verano.

En la tierra baja iremos viendo como hay una explosión de vida en este mes, parece que todas las especies, y en especial las anuales, tienen prisa en ser visitadas por los insectos para su fecundación.


Hypecoum imberbe

Por el contrario, en la montaña la nieve todavía perdura en las zonas altas y las plantas esperan a que se funda o incluso algunas, más impacientes, tienen la capacidad de perforarla para poder iniciar, lo antes posible, su ciclo vegetativo.

Las especies que crecen en los hayedos también deben iniciar cuanto antes su floración, las yemas de las hayas están a punto de eclosionar y los rayos de luz todavía bajan hasta ellas. Cuando las hayas se cubran de hojas impedirán, por su disposición horizontal, que la luz las penetre y la penumbra se adueñará del lugar.

 

Llegó el mes de las flores, Mayo, mes en el que la primavera alcanza su plenitud. Los refranes hacen referencia al avance de la primavera “Marzo ventoso y Abril lluvioso, sacan a Mayo florido y hermoso”, también son numerosos los refranes que hacen referencia al Mayo florido:

Mayo entrado, un jardín en cada prado.

El cordero en mayo, retoza en el prado.

En Mayo, la flor al tallo.

Mayo florido, en flor el olivo y granados los trigos.

Flores en mayo, tarde o temprano hallo.

Chrysanthemum coronarium

Nuestros jardines lucen las nuevas plantas que hace bien poco hemos trasplantado, en las balconadas ya cuelgan geranios, petunias o margaritas. Comienzan a florecer las bulbosas que plantamos en invierno y una terraza con plantas aromáticas siempre nos alegra con sus suaves aromas.

En el campo o la montaña también es un mes frenético, numerosas y variadas plantas silvestres florecen en estas semanas, en las zonas bajas de Aragón deben fructificar antes de que lleguen los rigores del verano, solo pueden esperar algunas que están adaptadas para soportar unas temperaturas elevadas y una ausencia de precipitaciones.  Por el contrario, en las zonas de montaña, podemos ver el despertar de la primavera.  Árboles y arbustos se unen en su floración a esas pequeñas maravillas de la naturaleza que aparecen en prados, pastos o roquedos, sin olvidar que todavía deben protegerse de los últimos hielos y nevadas de la temporada invernal.

 

Nuestros paseos botánicos por la montaña cada vez pueden alcanzar una mayor altitud. En la misma medida en que retrocede la nieve van apareciendo especies que necesitan para conseguir su mejor desarrollo unas condiciones de suelo, temperatura y humedad, que solo les da la montaña.


Pulsatilla vernalis

A finales de mayo la “Cypri”, la orquídea de mayor tamaño del Pirineo florece,  pero no es la única.  Escalonadamente irá apareciendo otras muchas orquídeas, algunas buscarán el sol en los prados, otras se refugiaran en la benefactora sombra que les proporcionan los bosques o matorrales.

Unas de bellas formas, otras tan humildes que parece que quieren pasar desapercibidas, pero todas nos producen los mismos sentimientos. No conozco a nadie que en esos paseos no se deje embrujar por las orquídeas, pero no quiero detenerme excesivamente en ellas. Otras muchas especies nos esperan.

 

Julio, la flora va agostándose en el llano, todo lo contrario sucede en la montaña donde conforme avanza el mes van floreciendo nuevas especies. Es como si la floración fuese ascendiendo, día a día, por una empinada ladera que le lleva desde el Ebro hasta las cumbres de los Pirineos o del Sistema Ibérico.

Duras condiciones tienen que soportar las especies que encontramos arriba en las cumbres, han debido adaptarse para superar los fríos inviernos, el sol abrasador y la falta de un suelo fértil.  La talla de todas ellas es escasa, normalmente las hojas están agrupadas en pulvínulos y con fuerza se encuentran ancladas en cualquier fisura de la roca donde habitan.  De la fuerte insolación se protegen buscando las zonas más umbrías del terreno, y otra dificultad que deben superar es la disminución de días que tienen para lograr completar su ciclo vegetativo.


Saxifraga pubescens subsp. iratiana

Abajo, en el llano, no todo son cardos. Casi todas las especies van completando su ciclo y las que hace unas semanas nos regalaban su llamativa floración, hoy nos atraen con las formas sugerentes y variadas de sus frutos.  No obstante durante el verano nuevas especies van apareciendo, todas ellas perfectamente adaptadas para soportar el tórrido sol que asola la Depresión del Ebro.

 

Durante el mes de Agosto continúan en plena floración las especies rupícolas, adaptadas a vivir en las duras condiciones de la alta montaña. Los pastos y majadas están siendo recorrido por el ganado, lo que lleva a la aparición de numerosas especies que necesitan para crecer un suelo rico en materia orgánica que aportan los animales.

Desde finales de julio y durante los primeros días de Agosto tenemos en flor la Borderea chouardii, reliquia de la Era Terciaria que todavía perdura en los roquedos calizos de Sopeira y que está considerada como una de las especies más amenazadas de toda la Península Ibérica.


Borderea chouardii

También en estas fechas aparecen los acónitos, de la familia de las ranunculáceas y por ello tóxicos, tanto para animales como para el hombre. Y bien que lo sabe el ganado, ya que tras su paso quedan sin tocar las grandes matas de acónitos azules o amarillos con sus  bellas inflorescencias. ¡¡ Cuidado con ellas!! No nos dejemos engañar por su belleza, TODA LA PLANTAS ES VENENOSA.  No obstante, tampoco debemos cortarla o arrancarla, sólo es peligrosa si se toca, nunca si únicamente la contemplamos.

En el llano todavía hay especies que comienzan este mes su floración, muchas de ellas están consideradas como malas hierbas por los hortelanos. Pese a su esfuerzo, seguro que en ribazos, orillas de caminos o en las proximidades de los núcleos urbanos será fácil el localizarlas.

 

Los falsos azafranes y las quitameriendas o espantaveraneantes florecen durante estos días en los pastos de montaña, anunciándonos la proximidad del otoño. El verano nos deja pero antes quiere hacernos un regalo en forma de frutos: moras, frambuesas, grosellas y en las zonas más húmedas y sombrías todavía podemos encontrar alguna fresa.


Ranunculus trichophyllus sobre la lámina de agua del ibón de Anayet

Los terrenos húmedos todavía son ricos en especies. En las turberas o los arroyos encontraremos esas especies que se han adaptado a vivir en terrenos encharcados temporalmente o incluso que viven completamente sumergidas en las frías aguas de los ibones.

En el llano es la época de chenopodiáceas y amarantáceas, que junto a otras gramíneas van apareciendo junto a los campos y huertos, para desesperación de los hortelanos.

 


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